1957 Champ vs Reissue
Champ original de 1957 (izda.) y reedición de la Custom Shop (dcha.)


Hemos tenido el privilegio de poder poner un Fender ’57 Champ Reedición (que ya es divertido de por sí) junto a uno original de 1957, y hacer un detallado análisis y comparativa.

En esta primera parte del reportaje analizamos la autenticidad del original, estado de conservación, y comparamos con la reedición a nivel estético. En el siguiente capítulo abarcaremos toda la parte tonal del ampli, para así descubrir las diferencias con el actual. Espero que lo disfrutéis. 

Para los que no conocen el Champ, se trata de uno de los amplis más míticos de la historia del rock, y ha sido usado en infinidad de grabaciones conocidas por todos -las más populares, "Layla" del Clapton de los Derek and the Dominos; o "La Grange", de ZZ Top-. 

El Champ empezó haciéndose a finales de los 40, y se produjo hasta principios de los 80. Su época dorada son la era 5F1 Pre-CBS tweed, es decir, de 1957 a 1964, año en el que introdujeron los Brownface.

Se trata de un pequeño ampli de circuito sencillo, single-ended (y por tanto, clase A), con una válvula 12AX7 de previo, una 6V6 de potencia, y una rectificadora 5Y3GT, y tiene unos 5W de potencia. Cuenta con dos entradas: una para alta ganancia, y otra para baja (pudiéndose conectar dos instrumentos a la vez). Posee un cono de 8'' (aunque en versiones anteriores era de 6'') y un mueble de pino macizo recubierto con el legendario "tweed". Sólo cuenta con un control de volumen. Sobre el altavoz, en alguna referencia se indica que el cono de 8'' se introdujo a partir de 1958, pero esto es falso, ya que empezó a utilizarse a partir de mediados/finales de 1957.

Inicialmente se hizo como opción económica y poco ruidosa para estudiantes. Con este planteamiento, su funcionalidad real era la de dar sonidos limpios. Tiene unos limpios preciosos, sin duda, y a un volumen muy adecuado para casa. Hasta ahí -y no más- estaba pensado el Champ.

Pero, en los años 60, gente como Eric Clapton o los Rolling (que grabaron discos enteros con el Champ) descubrieron el tono cremoso que aparecía al subir el volumen, con un carácter excepcional y muy controlable en el estudio. Joe Walsh, Joe Perry, Jeff Beck... la lista de seguidores es enorme. ¡Había nacido una leyenda!

1957 Champ
El Champ de 1957, un ampli "para estudiantes" que revolucionó los estudios a partir de los 60


Comprobando la originalidad

Lo primero que hicimos al recibirlo (después de babear durante un buen rato) fue comprobar que el ampli era completamente original. Hay tres sitios clave donde mirar: la tabla de válvulas, el número impreso en el chasis, y el código del altavoz.

1957 Champ Tube Chart
Foto de la tabla de válvulas


Por un lado podéis ver el código “GK” estampado. Se trata del código de datación que usó Fender hasta 1969. La "G" corresponde a 1957 (la “H” a 1958, “I” a 1959, y así sucesivamente). Para determinar el mes, también se asignaba una letra (una para cada mes del año, siendo “A” enero, “B” febrero, etc.), y la K corresponde al onceavo mes, noviembre. Así que el estampado es de noviembre de 1957.

1957 Champ Stamp Code
Código estampado en el chásis


El código de Fender también se estampaba en el chasis. Ahí está, “GK” también.

También hubo que comprobar que el número de serie estampado en el chasis coincidía con el de la etiqueta del mueble, para asegurarnos que chasis y mueble original seguían juntos. 1957 fue el último año en el que el serial se encontraba entre los zócalos de la válvula de previo y potencia, pues en 1958 lo pusieron junto al fusible, en el panel de control.

1957 Champ Chassis Serial
Número de serie estampado en el chásis


“C05345”, igual que el de la etiqueta. Los números de serie de 1957 se comprenden entre “C03100” y “C06000”.

Las válvulas son originales (!!). La 12AX7 de previo microfoneaba un poco, y hubo que cambiarla. La válvula de potencia 6V6 y la rectificadora 5Y3 son también de 1957, RCA. La de previo es una Sylvania.

1957 Champ Tubes
Detalle de las válvulas originales de 1957


Todos los componentes y soldaduras son originales. Los condensadores son los famosos Astron que se usaban en los 50 y 60. Los electrolíticos (los naranjas) deberían de estar para el recambio, aunque fuese por seguridad, pero parecen estar perfectos. Algo muy raro, ya que suelen tener una vida útil de unos 30 años (en el mejor de los casos). Pero ahí siguen, cero “hum” –de hecho, menos que el reissue (!!), ya hablaremos de ello– y con un sonidazo brutal, como contaremos más adelante.  

1957 Champ Circuit
Detalle del circuito


El potenciómetro tiene estampado el código "304725", confirmándose ser de la marca Stackpole ("304") de la vigésimoquinta semana ("25") de 1957 ("7").  

1957 Champ Pot
Detalle del potenciómetro, de la marca Stackpole. Podéis ver el código para datarlo, circulado en rojo.

 
El mítico piloto rojo es original, siendo la forma del cristal plana por dentro (como una bola cortada a la mitad; las actuales son cóncavas).

Un par de detalles divertidos: podemos encontrar un trozo de cinta blanca con el nombre del operario encargado del montaje/chequeo (fijaros que pone “Lupe” o “Lucy”).

1957 Champ Inspection Tape
Cinta de inspección con la firma del operario

 
El otro es el sello de certificación de seguridad de la época que... ¡sigue ahí, junto al conector! Espectacular. 

1957 Champ Power Sticker
Sello de inspección en el cable original


El conector es americano, pues lógicamente el amplificador funciona a 110V y requiere un transformador "step-down" externo para su utilización en Europa. Cuidado con los que venden por ahí de 125V... hace falta uno de 110V (que en realidad dará 117-119V aprox., pero es que con los de 125V nos metemos en 135V fácilmente, dependiendo del tendido eléctrico).

El altavoz está perfecto. Podemos ver el código que muestra que es un Oxford ("465") de la cuarentaydosava semana ("42") de 1957 ("7"). Es increíble encontrarlos en este estado. Fijaros en el sello de aprobación del “Departamento Eléctrico y de Seguridad”.

1957 Champ Speaker
Código del altavoz (izda.) y sello de seguridad (dcha.)


Principales diferencias estéticas

Si bien el Champ Reissue da “el pego” completamente por sí solo, la verdad salta a la luz al poner el original al lado: hay enormes inexactitudes en la réplica, algunas de ellas garrafales (nos preguntamos por qué). De hecho, da la sensación de que pasaron un poco de copiar el original al dedillo, cosa que no entendemos, ya que se trata de una reedición, precisamente.

La primera y más notable de todas, el tweed. El original es marrón y amarillo (base amarilla con rayas marrones en diagonal), pero el reissue es verde y amarillo (base amarilla con rayas... verdes!!). Es un poco inexplicable.

Además, el tweed se hacía con una buena dosis de lacado, que se mantiene intacto en el vintage, y hace que toda la tela brille muchísimo. En el reissue apenas hay laca, es mucho menos “plasticoso” y con un tacto propio de cualquier tela, no como en el original, que se te quedan un poco pegados los dedos y se adhiere la suciedad con extrema facilidad (mérito añadido haberlo encontrado tan limpio). No sabemos si en la reedición habrán querido ahorrarse laca, pero sin duda el resultado no es ni parecido. 

1957 Champ Tweed
Tweed original (izda.) y reedición (dcha.). ¡Como un huevo a una castaña, oiga!


En segundo lugar, los perfilados de las esquinas frontales son muy distintos. Fijaros en la forma redondeada del original, frente al corte anguloso de la copia.

1957 Champ Corners
Perfil original (izda.) y reedición (dcha.). FIjaros que el original es mucho más redondeado.


El asa es otra diferencia notable. Para empezar, el grosor es casi una cuarta parte mayor en la original. La reedición tiene una especie de acolchado en el centro que se adapta a la forma de la mano. ¡Parece más resistente el original! Por cierto, increíble el estado en el que se encuentra, ya que estas asas solían romper al cabo de unas décadas, o bien el cuero se pudría.

1957 Champ Handle
Espectacular estado del asa original


También el cosido de los extremos es distinto (orientación oblicua del original frente a la orientación recta del reissue).

1957 Champ Handle Comparison
Diferencia del remate de los hilos: oblicuo vs recto


La placa de “Fender” en el panel frontal es ligeramente distinta. De entrada, la original pone “Fullerton, California”, y la reedición “Corona, California”. La primera también es un pelín más grande (más alta). A nivel tipográfico, la única diferencia notable es la forma de la “d”, aunque no ha sido fácil dar reflejarlo en las fotos (en persona se nota un montón).

1957 Champ Badges
Diferencia entre placas "Fender": original (izda.) vs reedición (dcha.). La reedición aún tiene el plástico de fábrica.


Una de las opciones funcionales que más nos ha chocado ver es el botón de encendido. La reedición cuenta con un switch de “on / off”, ¡mientras que en el vintage no! Simplemente se enciende girando el botón de volumen (tras un pequeño “clic”). Tiene sus cosas buenas y cosas malas: la buena, es que con una simple acción se puede encender el ampli y ponerlo al volumen deseado (dos pájaros de un tiro); la mala, es que realmente hasta que se enciende y hace “clic”, nos metemos en el “2” de la rueda (va hasta “12”. En cualquier caso, ninguno de los dos es audible al “2”, por lo que no supone un problema grave).

Se han añadido un par de cambios en el reissue por razones de seguridad. El primero es una rejilla de ventilación junto a las válvulas (la temperatura de una válvula de potencia en un circuito single-ended es muy elevada), y una rejilla protectora para evitar tocar las válvulas accidentalmente. Además, se incluyen un par de fusibles internos que protegen mejor el circuito (en el vintage sólo hay uno, de alimentación, y está donde han puesto el “On/Off” en la reedición), y los zócalos de las válvulas incluyen una abrazadera para evitar que se caigan. 

Curiosamente, la reedición pesa considerablemente más que el original, probablemente debido al altavoz.

A niveles estéticos, la reedición es más que digna, aunque bien podrían haberse cuidado detalles tan básicos como el color y textura del tweed (cosa que sí hacen otras marcas, como Victoria).

La unidad del ’57 es probablemente la mejor que hemos visto de ese año... con diferencia. Es casi irrisorio el nivel de conservación en el que está. Un “tesorito”, sin duda. Quién sabe si dentro de otros 50 años seguirá como ahora, pero lo que está claro es que en aquellos años Fender construía con una filosofía de “construidos para durar”, que ha quedado demostrada no sólo con éste, sino con todos los productos de su marca que han aguantado el paso de los años con una solera fantástica, propia de los mejores vinos.

1957 Champs
El Champ original (al frente) y la reedición (al fondo)


Resumiendo, el Champ está completamente original, hasta un punto casi inimaginable. Su condición es “mint”, prácticamente como nuevo, algo verdaderamente impresionante para una pieza de casi 60 años. Cuando lo vimos por primera vez, pensamos que habría algún tipo de “trampa”, pero no: ¡es un auténtico ampli “NOS time-machine”! Los que hayáis tenido algo con tweed sabréis lo fácil que es rozarlo y hacerle marcas, por lo que su estado de conservación es por ello aún más sorprendente...

1957 Champ
El estado del tweed es increíble. ¡Casi 60 añazos!


En cuanto a sonido, como dijimos al principio, hablaremos de ello al detalle en la segunda parte de este reportaje, que irá acompañada de un buen vídeo comparativo, además de alguna sorpresita... ¡Permaneced atentos!